Las provincias aflojaron el ajuste y subieron el gasto público: seis gobernadores arrancaron el año con déficit

Las provincias iniciaron el año con un aumento en el gasto público y, simultáneamente, una disminución en sus ingresos debido a una menor recaudación de impuestos propios y a la reducción de transferencias desde la Nación. Como resultado, el conjunto de jurisdicciones registró el superávit más bajo para un primer trimestre en casi 15 años.

Las provincias aflojaron el ajuste y subieron el gasto público: seis gobernadores arrancaron el año con déficit

Este deterioro en las cuentas provinciales se explica principalmente por incrementos en partidas presupuestarias como salarios de empleados públicos, jubilaciones de cajas provinciales, gastos en servicios e intereses de la deuda, según el análisis de la consultora Politikón Chaco, especializada en finanzas provinciales.

En términos generales, el gasto de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires creció un 2,1%, de los cuales el 93% se atribuye a mayores erogaciones en salarios y en el pago de intereses de la deuda.

Al examinar cada jurisdicción, se observan realidades contrapuestas: Santa Fe lideró con un aumento del gasto del 16,1%, muy por encima del resto. Le siguieron Santiago del Estero (8,8%), Neuquén (7,8%), San Juan (5,7%) y Córdoba (5,2%). En el caso santafecino, Politikón atribuyó este incremento a mayores gastos en personal, transferencias y gasto de capital.

Desde el gobierno de Santa Fe, que encabeza Maximiliano Pullaro, señalaron que el resultado del primer trimestre “no es representativo” de la tendencia fiscal anual de la provincia. Además, precisaron que las cuentas públicas del primer semestre cerraron con un superávit cercano a los $40.000 millones, y que el déficit registrado en el primer trimestre obedeció al gasto de capital financiado con parte del endeudamiento tomado en diciembre, cuando Santa Fe emitió US$ 800 millones en Wall Street.

En contraste, otras provincias mantuvieron un control estricto del gasto y aplicaron ajustes durante el primer trimestre. Entre ellas se encuentran Chaco (-13,4%), Misiones (-13%), La Rioja (-11,5%) y San Luis (-10,2%). En estos casos, la reducción se explicó principalmente por menores gastos en personal, transferencias y consumo de bienes, según la consultora.

Mientras tanto, los ingresos provinciales disminuyeron un 3,1% en términos reales, es decir, casi $1,2 billones menos que el año anterior. La caída responde en un 97% a la reducción de transferencias provenientes de la Casa Rosada.

Esta combinación de mayores gastos y menores ingresos provocó que el resultado fiscal financiero, que incluye los intereses de la deuda, alcanzara su nivel más bajo desde 2012, según coinciden Politikón y Empiria, la consultora dirigida por Hernán Lacunza. Este resultado fue equivalente al 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI), la mitad que un año atrás y muy inferior al casi 1% del PBI registrado en 2024.

El déficit no es una novedad en los últimos años para las provincias. En el acumulado de 2025, el conjunto de gobernaciones cerró el año con un rojo fiscal equivalente al 0,3% del PBI. Sin embargo, es menos común que se observe un deterioro fiscal en la primera parte del año, un período que suele ser estacionalmente favorable para las arcas provinciales.

“A nivel consolidado hay volatilidad entre años con superávit y años con déficit; el problema con el primer trimestre de este año es que históricamente son períodos superavitarios, ya que suelen ser menos demandantes en términos de gasto. El primer trimestre de 2026 fue muy débil”, explicó Alejandro Pegoraro, director de Politikón Chaco.

El ranking de provincias con mayores superávits financieros en el primer trimestre estuvo encabezado por la Ciudad de Buenos Aires (22% en relación a sus ingresos totales), seguida por Jujuy (20,7%), San Luis (17,2%), Mendoza (12,3%) y Córdoba (12,1%).

Por el contrario, seis provincias iniciaron 2026 con desequilibrios fiscales: Santa Fe (-22,2%), Tierra del Fuego (-14,2%), Tucumán (-9,3%), Santa Cruz (-5,5%), San Juan (-4,5%) y Buenos Aires (-3,9%). Sin considerar el pago de intereses de la deuda, la provincia gobernada por Axel Kicillof pasó de déficit a superávit primario, equivalente al 1,7% de sus ingresos.

El año 2025 fue un período de deterioro para las finanzas provinciales. Al finalizar ese año, catorce provincias registraron déficit financiero, frente a seis que lo habían hecho un año antes. En respuesta, la Nación activó un mecanismo de asistencia de emergencia mediante adelantos de coparticipación. Provincias como Córdoba, Santa Fe, Jujuy y Entre Ríos ya solicitaron este apoyo.