Una explosión seguida de un incendio en la base militar de Wainwright, en la provincia canadiense de Alberta, dejó al menos siete muertos y decenas de heridos, según medios locales. Las autoridades descartaron, por el momento, que se trate de un hecho terrorista, mientras investigan qué provocó la tragedia.

Un funcionario del Departamento de Defensa Nacional dijo a la cadena pública CBC que no hay indicios de actividad terrorista, aunque aclaró que la investigación sigue en curso. Según Global News, que citó a fuentes militares, la explosión se produjo durante un ejercicio con fuego real que habría alcanzado un ducto o un pozo de gas natural. Las Fuerzas Armadas canadienses no confirmaron oficialmente esa hipótesis.
El Ministerio de Defensa confirmó que hubo muertos y heridos, pero evitó dar cifras hasta notificar a los familiares. El balance de al menos siete fallecidos fue difundido por medios canadienses a partir de fuentes militares.
Tras la explosión, el fuego se propagó rápidamente más allá del área de entrenamiento, empujado por fuertes vientos, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de asistencia y evacuación. Varios hospitales de Alberta activaron sus protocolos para incidentes con múltiples víctimas.
El ministro de Defensa, David McGuinty, viajó el domingo a Edmonton para recibir información sobre lo ocurrido. La base de Wainwright, ubicada a unos 200 kilómetros al sudeste de Edmonton, es una de las principales instalaciones de entrenamiento de las Fuerzas Armadas de Canadá y allí se realizan habitualmente ejercicios con fuego real.
