El FBI responsabilizó a Corea del Norte por el robo de más de 6.000 millones de dólares en activos virtuales de Binance, ocurrido el 29 de octubre, según un comunicado difundido por la agencia. La acusación representa un avance en la investigación del ataque a la plataforma, que había reportado la sustracción de una suma cercana a los 6.300 millones de dólares.

La agencia estadounidense vinculó la operación con TraderTraitor, un grupo de hackers norcoreanos. Según el FBI, los responsables convirtieron los activos robados en Ether como primera etapa del blanqueo. El organismo indicó que los fondos podrían pasar luego por servicios financieros descentralizados e intercambios instantáneos para continuar el proceso; esa etapa fue presentada como una posibilidad prevista, no como una acción ya completada.
Como parte de su alerta, el FBI difundió cerca de 500 direcciones de Ethereum que, según la agencia, estaban siendo utilizadas para mover los fondos. También pidió a plataformas de criptomonedas, servicios DeFi y compañías de análisis de blockchain que bloquearan las transacciones relacionadas con esas direcciones.
Binance, por su parte, comunicó que había repuesto el 90% de los activos sustraídos y que cubriría el resto. Richard Teng, uno de los principales representantes de la compañía, sostuvo que los usuarios no asumirían el impacto financiero del incidente. La empresa también había suspendido temporalmente depósitos y retiros después de detectar operaciones no autorizadas; al momento de la publicación, esperaba restablecer los retiros el domingo.
