
El exagente penitenciario Martín Miras permaneció dos años en prisión acusado de pertenecer a una banda que comercializaba drogas en la UP3. Había sido detenido en 2022 luego de que encontraran cocaína y marihuana en el sector donde fabricaban hostias. Después se comprobó que cuando la droga ingresó, estaba de vacaciones. En diálogo con EL NORTE, manifestó: “Me arruinaron la vida”.
Fernando Martín Miras estuvo preso dos años en distintas unidades carcelarias. Era agente del servicio penitenciario y, al momento de su detención, tenía a su cargo el sector de vigilancia de pabellones de la Unidad Penal N° 3. En los primeros días de diciembre de 2022, la cárcel fue allanada y, en el sector de fabricación de hostias, los investigadores encontraron casi 4 kilos de drogas entre marihuana y cocaína. Luego de permanecer todo ese tiempo en prisión, la Justicia comprobó que Miras estaba de vacaciones cuando la sustancia ilegal fue ingresada al penal y que las pruebas eran insuficientes como para condenarlo.
En el marco de la investigación se habían realizado operativos en las cárceles de Junín y de San Nicolás donde detuvieron a cinco personas, entre ellas una mujer, hermana de un presidiario, tres reclusos y el sargento Miras, quien finalmente fue absuelto igual que uno de los internos de apellido Alegre, apodado “el Rana”. Todos habían sido acusados de integrar una red de comercialización de estupefacientes que actuaba dentro de la unidad carcelaria.
El importante operativo se había realizado el 5 de diciembre de 2022 en procura de desbaratar una red de comercialización de drogas que operaba dentro de la cárcel, presuntamente integrada por varios internos, familiares de internos y de un guardiacárcel. Los arrestados fueron cinco, entre ellos una mujer, hermana de un detenido, tres reclusos y el sargento Miras, quien tenía a su cargo el sector de vigilancia de pabellones.
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Las medidas fueron realizadas en la Unidad Penal Nº 3 y en las Unidades 13 y 49 de Junín y en dos domicilios. Todo en el marco de una causa por comercialización de estupefacientes agravada por tratarse de una institución penitenciaria. Las requisas comenzaron en el Pabellón Nº 10, se extendieron por el sector de panadería, en zona extramuros donde descansan los suboficiales y en el lugar donde los internos elaboran las hostias.
Fue precisamente allí donde los investigadores encontraron 3,700 kilos de marihuana y 173 gramos de cocaína, teléfonos celulares y pruebas de movimientos bancarios. En ese momento se informó que el ingreso de la droga habría sido facilitado por el agente que tenía a su cargo la sección de vigilancia y tratamiento de los pabellones de la unidad. Los internos serían quienes la entregaban, previo comprobarse que los familiares de los detenidos habían hecho el depósito de dinero correspondiente respecto de la cantidad y de la sustancia pedida. Tras el procedimiento, Miras fue detenido.
“Una pesadilla”
El agente penitenciario, quien además había sido apartado de su cargo, se encontraba alojado en la Unidad N° 49 de Junín cuando fue informado de su liberación tras pasar por diferentes penitenciarias a lo largo de estos dos años. Finalmente, tanto el exsargento Miras como el interno acusado fueron exculpados tras comprobarse que no habían tenido participación en los delitos investigados. El resto de los involucrados continúan vinculados a la causa.
En diálogo con EL NORTE, Fernando Miras relató los difíciles momentos vividos y la necesidad de recuperar su vida anterior. “Fue terrible, viví una pesadilla, estuve dos años preso siendo inocente, me separaron de la fuerza, me dejaron sin trabajo, nadie puede devolverme lo que me quitaron. Me arruinaron la vida”, se lamentó Miras. “Yo nunca tuve nada que ver con las drogas, no las conozco, siempre me desempeñé correctamente, nunca hubo quejas de mi servicio. Jamás en mi vida pensé que iba a estar preso. Cuando vino la policía a mi casa por primera vez, yo venía de la cancha; manejaba jugadores de fútbol, tenía dos equipos. Me cayó la policía y me llevaron. No me asusté. Pensé que era un malentendido, que se aclaraban las cosas y volvía a mi casa, pero quedé sujeto a la causa”, explicó el exagente penitenciario.
“Lo que viví adentro de la cárcel fue una pesadilla; estuve preso con internos de alta peligrosidad, mi vida corría peligro en todo momento, ellos sabían que era penitenciario. Muchas veces tuve miedo; vi la muerte de cerca, fue una pesadilla que duró dos años. Cuando me dijeron que me soltaban, no lo podía creer. Estaba en Junín. Salí a la calle apenas con 400 pesos en el bolsillo, intenté hacer dedo para venirme a San Nicolás y alguien me dijo que nadie me iba a levantar en esa zona, porque la gente le tiene miedo a los que acaban de salir de la cárcel. De lo feliz que estaba me fui a la terminal caminando; quedaba lejísimo. No sabía cómo hacer hasta que me di cuenta de que podía pedirle a mi pareja que me hiciera una transferencia. Así pude viajar y volver a casa. Lo único que quiero ahora es poder limpiar mi nombre, recuperar mi vida, que desde la fuerza reparen de alguna manera esta injusticia y que no le pase a nadie más lo que me pasó a mí”, concluyó el exagente penitenciario Fernando Miras.
Por su parte, su abogado defensor Adolfo Suárez Erdaire señaló: “Fue una situación difícil, su vida corría mucho riesgo; buscábamos aunque sea el arresto domiciliario porque urgía sacarlo de ahí. Era una situación de mucha angustia. Incluso se planteó un juicio abreviado. Cuando la jueza Laura Fernández revisó el acuerdo, encontró que no estaba probada la participación de Miras y de otro imputado y los absolvió”.
“Fernando no ha podido volver a su vida normal; hoy tiene trastornos de angustia, de personalidad. Fue muy difícil para él estar detenido en pabellones comunes con presos de alta peligrosidad habiendo pertenecido a la fuerza; no lo protegieron. Fue directamente desafectado por el ministro sin tener sentencia. No recuperó su trabajo habitual. Además, fue condenado socialmente, por eso quiere dar la cara. Ahora es importante reparar el daño, reinsertarlo. Con su caso se hizo justicia y deja una luz de esperanza para mucha gente más que está pasando por lo mismo”, concluyó Suárez Erdaire.
Fuente; Diario El Norte
FA24
