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La noticia conmocionó a la ciudad y volvió a golpear con dureza a la familia policial. Lisandro Bautista Carranza prestaba servicio en la UTOI de la Superintendencia FOE.
La madrugada del lunes 6 de abril quedó marcada por una noticia devastadora para Bahía Blanca y para toda la familia policial. El Oficial de Policía Lisandro Bautista Carranza, de apenas 20 años, quien prestaba servicio en la UTOI de la Superintendencia FOE de esa ciudad, falleció en un hecho de profundo dramatismo que enluta a toda la institución.
El impacto de su partida sacudió no solo a sus compañeros de servicio, sino también a la comunidad que hoy vuelve a enfrentarse a una realidad dolorosa y muchas veces silenciada: el padecimiento emocional que atraviesan numerosos hombres y mujeres de la fuerza.
De acuerdo con la información conocida en las últimas horas, el joven oficial se encontraba en su domicilio particular cuando ocurrió el trágico desenlace. La escena fue descubierta por su propia madre, en una circunstancia desgarradora para toda su familia. Horas antes, Lisandro se había comunicado con su hermana Guadalupe y con amigos cercanos.
La intervención del personal de Policía Científica confirmó el fallecimiento del efectivo, generando una profunda consternación entre sus seres queridos, camaradas y superiores.
Pero detrás del uniforme, del parte oficial y del dato frío, hay una verdad que duele: se fue un hijo, un hermano, un camarada, un muchacho que recién empezaba a vivir. Y esa pérdida no puede ni debe reducirse a una estadística más.
Una vez más, el dolor obliga a mirar de frente un problema serio, persistente y muchas veces minimizado: la salud mental del personal policial, el estrés acumulado, la presión cotidiana y las cargas invisibles que suelen acompañar a quienes cumplen funciones en contextos de alta exigencia. Son heridas que no siempre se ven, pero que existen, pesan y, cuando no son atendidas a tiempo, dejan consecuencias irreparables.
Desde este espacio acompañamos con respeto y pesar a su madre, a su hermana Guadalupe, a toda su familia, a sus compañeros de la UTOI de Bahía Blanca y a quienes hoy lloran su partida.
Que descanse en paz, Lisandro Bautista Carranza.
FA24
