
La ministra de Seguridad Patricia Bullrich utiliza y maltrata a los policías federales: basta de degradación y abuso.
Desde la ONG Azules por Siempre, conformada por retirados, familiares y profesionales comprometidos con la defensa de los derechos humanos del personal policial, denunciamos públicamente las condiciones infrahumanas, inconstitucionales y humillantes en las que se obliga a prestar servicio a los efectivos de la Policía Federal Argentina bajo el mal llamado “Plan Bandera”, principalmente en la provincia de Santa Fe.
Lo que comenzó como un refuerzo extraordinario ante una crisis de seguridad, se ha transformado en un sistema de explotación sistemática y abandono institucional. Hoy, cientos de policías son trasladados de manera compulsiva, sin respaldo legal, sin descanso, sin garantías sanitarias, ni cobertura médica adecuada, por un monto miserable que insulta su dignidad profesional y humana.
Denunciamos:
- Traslados ilegales y obligatorios a zonas críticas como Rosario, sin consentimiento, sin criterios transparentes y violando derechos básicos laborales y humanos.
- Pagos irrisorios: $191.000 por 15 días de servicio ininterrumpido en condiciones extremas de riesgo, una cifra que ni siquiera cubre la canasta básica individual.
- Hacinamiento indigno: alojamientos precarios en hoteles como Howard Johnson o el Hotel República, donde hasta 6 efectivos comparten una habitación de 2×2 m con un solo baño. Se han registrado intoxicaciones alimentarias por comida en mal estado, en su mayoría basada en carne de cerdo.
- Condiciones sanitarias deplorables: sin limpieza regular, sin atención médica adecuada, sin rendición de cuentas ni facturas por los servicios contratados.
- Violación al derecho al descanso: tras 15 días de comisión, muchos efectivos son obligados a seguir trabajando en sus destinos sin pausa. Se han registrado casos extremos de hasta 26 días consecutivos de servicio activo.
- Viajes extenuantes: traslados en ómnibus durante más de 15 horas, sin condiciones mínimas de seguridad, respaldo psicológico o legal ante episodios de violencia.
- Sospechas de corrupción: según datos internos, el Gobierno de Santa Fe costea hoteles y comidas, pero el Ministerio de Seguridad nacional descuenta el 75% de esos gastos a cada efectivo, reteniendo cerca de $500.000 por policía. Con 300 efectivos comisionados, hablamos de $150 millones cada 15 días sin rendición de cuentas.
¿Dónde está el respeto por quienes arriesgan su vida a diario?
La ministra Patricia Bullrich ha instaurado una política de maltrato sistemático, precarización laboral, uso político de la fuerza y destrucción del espíritu policial. No se brinda formación, ni respaldo, ni recursos. Se trata al policía como un número, un escudo humano más al servicio del marketing político.
La ciudadanía merece saber quién cuida sus calles y en qué condiciones. Porque al policía no se lo escucha, se lo calla. No se lo respeta, se lo usa. No se lo protege, se lo expone.
Desde Azules por Siempre exigimos:
- Fin inmediato de los traslados compulsivos y retorno voluntario de los efectivos.
- Auditoría externa sobre el manejo de fondos del Plan Bandera.
- Condiciones sanitarias dignas, alimentación adecuada y cobertura médica completa.
- Respeto por el derecho al descanso y condiciones laborales justas.
- Protección legal y psicológica frente a situaciones de violencia durante el servicio.
- Que la ministra Patricia Bullrich rinda cuentas públicamente por estos abusos.
Porque un policía bien tratado es una sociedad mejor protegida.
Porque la dignidad no se negocia.
Porque la seguridad no se construye con miedo, sino con justicia.
«La vida del policía se escribe en la soledad y en la sombra del anónimo desinterés; se digita en vigencias de sacrificios sin límites, y se premia en la mirada de reconocimiento de la gente, que forma todo aquello por lo cual vive, lucha y muere.»
— Comisario General Alberto Villar (caído en el cumplimiento del deber)
¡Viva la Patria! Viva la Policía Federal Argentina.
Agrupación Azules por Siempre
