Los asaltantes intentaron sorprender a una pareja de policías en Sarandí. Los agentes actuaron en defensa propia.
Un violento episodio sacudió la madrugada de este jueves en la localidad de Sarandí, provincia de Buenos Aires. Una pareja de policías fue interceptada por dos delincuentes mientras se dirigían a sus puestos de trabajo. Los agresores utilizaron un taladro atornillador para simular un arma de fuego y amenazarlos.
Ante la inminente amenaza, los agentes extrajeron sus armas reglamentarias y dispararon, resultando en la muerte de una de las asaltantes y heridas graves en su cómplice.
El ataque: un taladro usado como arma
El hecho ocurrió alrededor de las 4:30 de la madrugada en la intersección de las calles Pitágoras y Mansilla, en las cercanías del predio de entrenamiento Tita Mattiussi del club Racing.
Los efectivos, un oficial de la Policía Bonaerense de 26 años y una oficial de la Policía de la Ciudad de 28, circulaban en su Volkswagen Gol cuando fueron interceptados por dos personas.
Según fuentes policiales, los delincuentes exigieron que descendieran del vehículo mientras los intimidaban con un objeto similar a un arma de fuego.
Reacción inmediata y legítima defensa
En la oscuridad de la madrugada, los efectivos identificaron la amenaza y se defendieron utilizando sus pistolas reglamentarias.
Los disparos impactaron en los dos atacantes. Tamara Abigail González, de 29 años, cayó abatida en el lugar, mientras que su cómplice, Rubén Ezequiel Sánchez, de 33 años, resultó herido en el abdomen y un brazo.
Tras ser trasladado a un hospital cercano y sometido a una cirugía, Sánchez quedó detenido a disposición de la Unidad Fiscal de Instrucción N° 3 de Avellaneda.
Una delincuente con antecedentes
Fuentes judiciales confirmaron que Tamara González contaba con antecedentes por robo. En enero pasado, había sido detenida tras asaltar a un adolescente en las cercanías del Hospital Perón, pero recuperó la libertad pocas horas después.
La causa ahora está bajo investigación, pero no se adoptó ninguna medida contra los policías, ya que hasta el momento se considera que actuaron en legítima defensa.
Reflexión: la inseguridad y la vulnerabilidad del policía fuera de servicio
Este caso reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de los trabajadores policiales cuando están fuera de servicio. A diario, agentes deben enfrentarse a situaciones de peligro sin más respaldo que su arma reglamentaria y su entrenamiento.
Desde Frecuencia Azul, insistimos en la necesidad de políticas de seguridad que protejan no solo a la ciudadanía, sino también a quienes la defienden. La legítima defensa policial no puede ser puesta en duda, y este caso es una muestra clara de que, en un segundo, un policía puede pasar de ser víctima a ser señalado por cumplir con su deber.
El Estado debe garantizar que quienes portan el uniforme tengan el respaldo necesario para ejercer su función sin miedo a represalias judiciales injustas. La seguridad pública no puede darse si los policías son constantemente tratados como victimarios en lugar de defensores de la ley.
FA24
