Convocan a un abrazo simbólico por salario digno: la protesta se extiende a fuerzas federales

Convocan a un abrazo simbólico por salario digno: la protesta se extiende a fuerzas federales

Comenzó a circular en redes y grupos internos una convocatoria a un abrazo simbólico bajo la consigna “Juntos por un salario digno”, en el marco del creciente malestar salarial que atraviesa al personal de las fuerzas de seguridad.

Por Rubén Pombo (*)

La iniciativa no se limita a una sola jurisdicción: en las imágenes difundidas aparecen efectivos de distintas fuerzas federales como Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal (SPF), lo que da cuenta de un reclamo que se amplía y gana volumen. Se desarrollará este sábado 11 de Abril 11:00 hs em Gelly y Obes 2289 CABA. 

667732804_1639286150649284_7622585415036015049_n.jpg

Un reclamo que crece y se unifica

El llamado apunta a reunir a personal en actividad, retirados, pensionados y familiares en una manifestación de carácter pacífico pero con alto contenido simbólico.

El objetivo es claro: visibilizar una situación económica que se repite en todas las fuerzas, marcada por:

  • pérdida del poder adquisitivo
  • salarios que no alcanzan
  • endeudamiento creciente
  • y falta de respuestas estructurales

 

Una modalidad que busca evitar confrontaciones

El “abrazo simbólico” aparece como una forma de protesta que evita la confrontación directa, pero que al mismo tiempo logra instalar el reclamo en la agenda pública.

Se trata de una imagen potente: la unidad de quienes sostienen el sistema de seguridad reclamando condiciones dignas.

Un reclamo que ya no es aislado

Este tipo de convocatorias, que en otros momentos aparecían de forma esporádica, hoy comienzan a repetirse y a involucrar a distintas fuerzas.

Eso marca un cambio de escenario.

Porque cuando el reclamo se vuelve colectivo, deja de ser sectorial y pasa a ser estructural.

La consigna que sintetiza todo

“Juntos por un salario digno”.

Una frase simple, pero que refleja una realidad que atraviesa a todo el sistema de seguridad.

Y que, por ahora, sigue esperando respuestas.

FA24