Gravísima denuncia deja en carne viva la realidad del Servicio Penitenciario Federal

Gravísima denuncia deja en carne viva la realidad del Servicio Penitenciario Federal

En el contexto de lo que venimos publicando en Tribuna de Periodistas, podemos decir que los penitenciarios viven peor que los presos. Se suma a lo ya denunciado un crudo informe presentado al jefe del Complejo Penitenciario Federal V de Senillosa, Neuquén, que deja al descubierto la gravísima situación económica, sanitaria, profesional y psicosocial del personal del Servicio Penitenciario Federal.

Por Pablo Sebastián Giles

Con fecha 16 de agosto de 2025 y haciendo referencia al expediente electrónico EX-2025-90070179-APN-CPF5#SPF la ayudante principal, Laura Edith Díaz, quien forma parte de la Fuerza Federal comandada por Patricia Bullrichse atrevió a poner en palabras lo que muchos políticos y jerarcas saben, pero ocultan.

Qué dice el documento

Elevo el presente al Sr. Jefe del Complejo Penitenciario Federal V, a fin de exponer y poder visibilizar la situación de vulnerabilidad socioeconómica que atraviesan actualmente los agentes del Establecimiento a su cargo, producto del desfasaje entre sus ingresos y el costo de vida, que fija actualmente la Provincia de Neuquén.

Canasta Básica y Costo de Vida

Según datos del INDEC correspondientes a Agosto del año 2025 la Canasta Básica Total (CBT) se encuentra en PESOS UN MILLON TRESCIENTOS SETENTA Y SEIS MIL ($1.376.000). Estos valores representan el ingreso mínimo requerido para que una familia tipo acceda a alimentación y servicios esenciales.”

Destacando que el sueldo inicial de un agente base se encuentra por debajo del umbral de pobreza, a lo que debemos sumarle, la necesidad habitacional, la cual no se encuentra incluida dentro del valor expuesto, y que alcanzaría más de lo que percibe mensualmente un agente con el grado de Subayudante.”

Problemas psicosociales, consumo de drogas, salud mental y violencia institucional

Además de la situación socioeconómica crítica, se identifican diversas problemáticas psicosociales que afectan significativamente al personal del Servicio Penitenciario Federal, tanto Oficiales y Suboficiales, destacando aquellos de menor grado. Estas situaciones impactan negativamente en su desempeño profesional, su entorno familiar y su bienestar general.

Se registran casos de consumo de alcohol, psicofármacos y otras sustancias psicoactivas como forma de afrontar el estrés crónico, el agotamiento laboral, los turnos rotativos y la exposición a contextos de encierro y violencia institucional.”

Problemas financieros, adicción al juego, recargos de servicio y explotación laboral

Muchos agentes, presionados por la inestabilidad económica y los bajos ingresos en relación con la canasta básica, recurren a los juegos de azar (apuestas online, casinos, quinielas) como vía ilusoria de mejora financiera. Esto suele derivar en endeudamiento compulsivo, conflictos familiares y deterioro emocional. La modalidad de trabajo con horarios extensos, cambios de turno constantes y alta carga de estrés tiende a provocar rupturas vinculares, celos, conflictos intrafamiliares y una alarmante pérdida de la estabilidad emocional y afectiva dentro del núcleo familiar.

A esto se suma la frecuencia con la que los agentes son recargados en sus días de descanso, lo que no solo deteriora su salud física y mental, sino que también impide compatibilizar el trabajo penitenciario con otras actividades laborales o educativas que podrían mejorar su situación económica.”

Salud a la deriva

Las constantes interrupciones de prestaciones médicas y la reciente apertura de la Unidad Residencial N° 4 con ampliación de cupos de alojamiento para internos, sin recepción de nuevo personal ha generado un gran estado de ansiedad, no logrando estos comprender como no se contempla en envío de agentes para optimizar en forma correcta y con profesionalismo las actividades diarias generales, produciendo un agotamiento y desilusión, dificultando aún más el incentivo que posibilite generar ámbitos laborales amenos, cordiales y satisfactorios para la repartición.”

Y finaliza; “Asimismo, desde este humilde lugar y en representación de quienes desempeñamos funciones en este Complejo, solicito se gestione dentro de sus posibilidades y la de nuestros Superiores un régimen laboral más humanizado, que permita garantizar no solo la salud, en todos sus aspectos, del personal sino también su derecho al tiempo libre, a la educación y al progreso.

Es dable destacar que se presenta una importante contradicción estructural entre los Objetivos Institucionales plasmados recientemente en el actual Estatuto, y reglamentaciones ya existentes y la realidad por la que actualmente atravesamos como integrantes del Servicio Penitenciario Federal.

A su conocimiento y fines que estime corresponder. Laura Edith Díaz

Suboficial Superior – Ayudante Principal Complejo Penitenciario Federal V. Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal”

En conclusión, las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la República Argentina atraviesan una de las más graves crisis institucionales registradas, siendo los aspectos sanitarios, salariales y previsionales los más afectados. No obstante, si bien es cierto que este proceso de degradación se remonta a varios años y ha sido perpetrado por gobiernos de distintos tintes ideológicos, también es cierto que el oficialismo ha incumplido las promesas y compromisos asumidos con la familia policial y castrense que hoy defraudados, se replantean como seguir adelante en este juego perverso donde no existe contención, estabilidad ni seguridad jurídica de ningún tipo.

IF-2025-90070401-APN-CPF5_SPF by Christian Sanz

Fuente: Tribuna de Periodistas

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