Preso político en Córdoba: la voz de Hugo Cánovas Badra desde la cárcel de Cruz del Eje

Preso político en Córdoba: la voz de Hugo Cánovas Badra desde la cárcel de Cruz del Eje

Hugo Cánovas Badra, oficial de policía con 25 años de servicio, habló desde su celda en la cárcel de Cruz del Eje. Lleva más de dos décadas preso por el homicidio de David Moreno, ocurrido en la crisis de diciembre de 2001. Afirma ser inocente y denuncia que fue condenado sin pruebas como chivo expiatorio para encubrir responsabilidades políticas de alto nivel.

“Estoy preso por trabajar, no por delinquir. Jamás cambié mi relato. No fui el autor material del crimen”, sostuvo.

Según explicó, la pericia tecnológica del Dr. Federico Baudino demostró la imposibilidad de que él hubiera disparado. El informe concluyó que los tiradores estaban a menos de 15 metros de la víctima, mientras que la condena se basó en la hipótesis de un disparo a 30 metros.

Violaciones al debido proceso

  • Siete acusaciones por el mismo hecho: Badra fue imputado reiteradamente, violando el principio constitucional de no ser juzgado dos veces por la misma causa.

  • Pruebas negadas: la justicia cordobesa se resiste a abrir la prueba tecnológica presentada ante la Corte Suprema y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

  • Condena por “indicios”: los tribunales utilizaron como fundamento categorías como “indicios probables” o “indicios objetivos”, en lugar de pruebas concretas.

Condiciones de detención

Cánovas denunció trato vejatorio a su familia en las visitas: su esposa fue sometida a requisas humillantes, a sus hijos les rompieron juguetes para buscar drogas, y finalmente se le prohibieron visitas desde hace seis años. “Estoy en un pozo depresivo, pero no voy a reconocer un crimen que no cometí”, afirmó.

Un caso político

Badra sostiene que fue condenado para proteger a jerarcas policiales y políticos de la época. El entonces gobernador José Manuel de la Sota habría sido clave en las órdenes de represión del 2001, pero nunca se hizo cargo formalmente.

“Soy el oficial de menor jerarquía que estaba en el lugar. Los de arriba hicieron acuerdos para salvarse. Yo sigo preso porque no acepté una condena impuesta”, declaró.

Una deuda de justicia

El caso Badra expone una crisis profunda del sistema judicial cordobés, que desde hace 15 años condena con “indicios” y omite pruebas objetivas. Hoy, con sus padres enfermos, hijos creciendo sin verlo y una vida quebrada, Hugo Cánovas insiste en su inocencia y reclama una sola cosa: que se abra la prueba y se investigue a los verdaderos responsables.

Fuente: entrevista de La Docta TV realizada por la periodista Adriana Rearte.
Contexto: diálogo con el programa Cordobazo Azul, donde Cánovas denunció ser víctima de una causa armada desde hace más de 20 años.

FA24