CABA: Se suicidó en el baño del Churruca un suboficial que había sido chofer presidencial

CABA: Se suicidó en el baño del Churruca un suboficial que había sido chofer presidencial

Murió con uniforme y con dignidad. Denuncian abandono estatal y vaciamiento del hospital policial.

Por Rubén Pombo (*)

Alejandro Tijerina, conocido entre sus compañeros como “Mustafá”, se quitó la vida de un disparo en la cabeza en el baño del Hospital Churruca el pasado sábado por la noche. Era suboficial de la Policía Federal Argentina, había integrado la custodia presidencial como chofer de Ramón Hernández y prestaba servicios en la custodia de la familia Fortabat. Tenía una enfermedad grave y, según testimonios recogidos por esta redacción, estaba sumido en el desamparo total por parte de la obra social policial.

Un final anunciado

Ingresó solo al hospital alrededor de las 17 horas. Recorrió los pasillos, buscó un baño, deambuló. A las 21, con su gorra, su carnet policial, su chaleco y su arma reglamentaria, se pegó un tiro en la cabeza. Llevaba nueve balas. Dejó cuatro cartas: una para su madre, otra para su esposa, una tercera para sus hijos, y una última para el director del Churruca. Las selló cuidadosamente, con cinta y su firma en la solapa, como si se tratara de documentos judiciales.

fe48e8e6-889d-45f9-88b6-7ed38dd57ce7.jpg

Según mensajes difundidos en redes internas y frecuencias policiales, uno de los colegas que conocía a Tijerina— relató entre sollozos:

“El chabón tenía todo preparado. Estaba todo mal con la obra social. Dejó las cartas. Fue decidido a matarse. La jefatura quiso tapar todo. Pedimos la morgue por la frecuencia y no mandaron nada.”

Enfermedad, abandono y silencio oficial

Los compañeros coinciden en que el suboficial Tijerina estaba gravemente enfermo, y que el estado crítico del Hospital Churruca contribuyó a su desesperación. No es un caso aislado. Son cada vez más las voces que denuncian el vaciamiento sistemático del histórico hospital policial, referencia nacional durante décadas y hoy sumido en la decadencia funcional, la falta de insumos, profesionales y contención.

FASIPP viene advirtiendo hace años sobre la situación: desatención médica, burocracia sin alma, derivaciones tardías, abandono psicológico. Muchos camaradas se sienten solos. Y algunos, como Alejandro, no aguantan más.

Morir con el uniforme puesto

El suboficial Tijerina murió vestido de policía. No pidió licencia ni quiso esconderse. Fue a morir a lo que alguna vez fue “su hospital”. Lo hizo con dignidad. Como un gesto extremo, brutal, de denuncia silenciosa ante una institución que lo dejó solo. Y lo hizo dejando testimonio, no con gritos ni disparos al aire, sino con cuatro cartas cerradas.

Nos quieren hacer creer que esto fue “un hecho aislado”. Pero no. Fue el resultado de un sistema que enferma, abandona y descarta a sus servidores públicos. Fue, una vez más, una muerte evitable.

(*) Periodista

.


APROPOL, Frecuencia Azul, suicidio policial, Alejandro Tijerina, Hospital Churruca, vaciamiento obra social policial, PFA, abandono estatal, salud mental policía, custodia presidencial, cartas suicidas


#APROPOL #FRECUENCIAAZUL #HospitalChurruca #PolicíaFederal #SuicidioPolicial #ObraSocialPolicial #VaciamientoEstatal #DerechosPoliciales #EmergenciaSanitariaPolicial #MustafaNoEstabaSolo