¡Asesinaron a dos policías y no fue nadie!

Nueve años sin justicia: el crimen de dos policías sigue impune.

Por Rubén Pombo

“Solo nos queda aceptar la injusticia.” Con esas palabras, Micaela García —hija del Teniente Darío García— sintetizó el dolor de una causa que aún duele. Han pasado nueve años desde que la Justicia absolvió a todos los imputados por el brutal asesinato de su padre y del Subteniente Rubén Fangio, ocurrido durante un asalto a un blindado en la Panamericana, en 2010. Desde entonces, las familias cargan con la herida abierta de una impunidad que ni el tiempo ni los tribunales lograron cerrar.

Los protagonistas de esta historia son el Teniente Darío García y el Subteniente Rubén Fangio, dos policías de San Nicolás que perdieron la vida cumpliendo su deber. Fueron asesinados durante un violento ataque perpetrado por una banda criminal que asaltó un camión blindado del Banco Provincia.

Todos absueltos

Catorce personas fueron juzgadas por el doble homicidio. El juicio oral —que se extendió por casi un año— finalizó en abril de 2016 con un resultado demoledor: todos los imputados fueron absueltos por el Tribunal Oral Criminal N.º 1 de Zárate-Campana.

El fiscal Facundo Flores había solicitado prisión perpetua para once de ellos, al considerar probada su participación. Pero el tribunal entendió que las pruebas no alcanzaban y aplicó el principio de inocencia. Tres de los acusados ni siquiera fueron imputados formalmente por el fiscal, al reconocer la falta de elementos incriminatorios.

La Fiscalía apeló ante el Tribunal de Casación Penal, que ratificó la absolución. El caso quedó sellado. Las familias, desamparadas.

El ataque

El doble crimen ocurrió en el año 2010, sobre la autopista Panamericana a la altura de Escobar, en plena luz del día. El blindado fue atacado a tiros por una banda que actuó con precisión militar. Los efectivos García y Fangio intentaron repeler el ataque, pero fueron ejecutados en el lugar.

La sentencia fue dictada en abril de 2016. Desde entonces, se multiplican los homenajes, pero la justicia no volvió a abrirse camino.

Errores y horrores

La causa fue compleja desde el inicio. Faltó una reconstrucción clara de los hechos, hubo errores en la preservación de la escena, y los testimonios fueron contradictorios. La defensa sembró dudas razonables y los jueces optaron por absolver a todos los acusados.

El sujeto señalado como líder de la banda, apodado “el Chivo”, fue detenido en 2011 tras enfrentarse a tiros con la policía. Tenía antecedentes por piratería del asfalto. Sin embargo, no alcanzó para condenarlo por el hecho.

“¿Qué mensaje deja esto a los que salen todos los días a patrullar sabiendo que pueden no volver?”
—pregunta una hermana de Rubén Fangio, en declaraciones que nunca fueron replicadas por los grandes medios.

Un caso que interpela

El juicio por el asesinato de García y Fangio no es solo un expediente cerrado. Es el reflejo de una Justicia que no siempre responde con la misma vara cuando las víctimas son trabajadores policiales. Y es también un llamado de atención: la vida de quienes protegen a la sociedad debe valer más que una estadística judicial.

A nueve años de la sentencia y quince del hecho, las familias siguen pidiendo justicia. Y la sociedad, respuestas.

FA24